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¿Qué hacer si hay una casa de banco okupa en mi comunidad?

Las casas ocupas además del seguro comunitario, son uno de los grandes problemas de cualquier comunidad,  y no solo a nivel económico, también de otra índole.

Muchas veces, el problema de la ocupación reside en que el propietario del piso no denuncia y no se inicia el proceso de desocupación. ¿Qué podemos hacer en este caso?

¿Es un buen negocio ocupar una casa de un banco?

Actualmente más de 87.000 casas ocupas pertenecen a entidades financieras, lo que supone un total del 80% de los pisos ocupados en comunidades, y es que, parece ser que es mucho más fácil y rentable ocupar este tipo de casas.

Los bancos, a raíz de la crisis económica y la imposibilidad de acceso a la vivienda por las condiciones actuales a la hora de solicitar una hipoteca o los prohibitivos precios del alquiler, se han llenado de casas vacías de embargos a personas que no han podido pagar su hipoteca.

¿Qué hacer con estas casas? muy sencillo, al banco solo le interesa ganar dinero con su venta y no tiene necesidad de sacarlas al alquiler, por lo que, muchas de ellas, pasan largas temporadas vacías esperando un dueño que nunca llega.

¿En qué consiste exactamente una ocupación ilegal?

Generalmente se denomina okupas a aquellos individuos que se dedican a vivir de forma habitual en propiedades de un tercero sin el consentimiento de este y sin ningún tipo de contraprestación económica por el uso y disfrute de la vivienda.

En muchos casos, la ley puede «proteger» en alguna medida a los ocupantes ilegales del desahucio si entre ellos, se encuentran menores o personas en riesgo de vulnerabilidad.

Para este tipo de personas, es mucho más rentable ocupar casas en las que su dueño no es un particular, si no una entidad bancaria. Ya que, en muchos casos estas no denuncian la ocupación y por ende, es más complicado iniciar el proceso de desalojo.

¿Por qué los bancos no denuncian? Es muy sencillo, directamente en la mayoría de los casos, tienen tantos pisos cerrados que tardan meses en conocer la situación de ocupación ilegal.

Qué hacer si en mi comunidad hay un piso okupa que pertenece a un banco

Los okupas pueden acarrear muchos problemas de convivencia vecinal y hacer de la comunidad un lugar de crispación y nulo entendimiento.

Siempre, lo más recomendable es intentar hablar con ellos por voz de la comunidad, no en sí para instarlos a abandonar pero para, al menos tener una convivencia mejor invitándoles a cumplir las normas. 

Si esto no funciona, el siguiente paso es hablar con el administrador de fincas para que nos ponga en contacto con el dueño legítimo del piso, el cual si es un banco puede ser la peor de las opciones posibles.

El problema de los pisos de los bancos es que la mayoría de las ocupaciones no están denunciadas y por lo tanto, el proceso de desalojo no llega a iniciarse nunca.

Suele ser bastante complicado ponerse en contacto con los bancos, pero lo que siempre hay que intentar es mediar a través del administrador de fincas para que el presidente pueda reunirse con el encargado inmobiliario del banco. Por norma general, estas viviendas están en propiedad del llamado «banco malo» o de asociaciones inmobiliarias interbancarias. Por lo que, si no conseguimos ponernos en contacto con ningún responsable tendremos que denunciar directamente al banco por los problemas de convivencia tras aprobación de ello en junta ordinaria.

¿Qué es el desahucio exprés?

Hace unos seis meses aproximadamente los principales partidos políticos promovieron la aprobación de una denominada ley de desahucio exprés para contraer los procesos de desalojo de años en tan solo 30 días.

La nueva ley funciona de la siguiente manera:

  1. El propietario presenta una demanda civil de desahucio contra los ocupas en un juzgado de primera instancia.
  2. Los ocupas son notificados del desalojo y su fecha prevista en un plazo máximo de 5 días.
  3. Si el ocupa, no acredita ningún título que le posibilite a ocupar la vivienda de forma legal: contrato de alquiler, usufructo, título jurídico, etc continúa el proceso. 
  4. La fecha se establece, salvo volumen de trabajo excesivo del jurado en 30 días.
  5. En caso de que el juzgado se encuentra colapsado, la ley establece que el plazo nunca podrá ser superior a los 5 meses. 

Seguros anti- ocupas

Con el auge de la ocupación, también ha surgido el auge de las formas de protegerse contra ella y proliferan muchos seguros que cubren al propietario frente a esta situación. 

No significa esto que el seguro pueda dictar un desalojo o coloque a su asegurado en una situación preferente en los juzgados de primera instancia, si no que, cubrirá todos los gastos jurídicos de reclamación y petición del desalojo garantizando así, el plazo mínimo legal exigido. 

Además de este tipo de seguros, los bancos están acostumbrando a poner puertas anti- ocupación y sistemas de vigilancia extrema. 

Este tipo de puertas consisten en puertas de hierro sin ningún tipo de abertura, acorazadas e infranqueables, las cuales pueden ser vendidas a los propietarios que, posteriormente compren la vivienda.

Una comunidad responsable

Los ocupas pueden llegar a ser un gran problema de convivencia en la comunidad, pero no son el único, muchas veces pisos de alquiler turístico o vecinos irresponsables también pueden ponernos en una tesitura muy complicada. 

La mejor forma de actuar contra estos acontecimientos es ejercer una propiedad responsable: es decir, que ante cualquier problema que podamos tener con un vecino, acudamos siempre ante el presidente y ante el administrador para intentar mediar con la persona implicada y tener un clima bueno en nuestra comunidad. 

Tomar acciones por nuestra cuenta, o simplemente no hacer nada al respecto es en muchos casos, el mayor de los problemas de convivencia que podemos encontrar dentro de nuestra comunidad.

Para solucionar cualquier de estos asuntos además de contar con el presidente, también es importante que la comunidad tenga un buen gestor o administrador puesto que, no siempre es posible para el presidente estar atento y proactivo a los problemas de la comunidad de propietarios.