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¿Qué hago si un vecino ocupa mi plaza de garaje?

Seguramente sea una de las situaciones más frustrantes que nos podamos imaginar: llegar un día del trabajo y comprobar que alguien ha ocupado nuestra plaza de garaje.

Es por ello, que a continuación te queremos ayudar, contándote qué derechos tienes y qué soluciones pueden haber cuando nos ocupan o invaden el espacio que tenemos para nuestro vehículo.

¿Cómo actuar cuando ha habido una ocupación indebida?

Pueden existir múltiples razones como la visita de un vecino, o el aprovechamiento de nuestra ausencia durante un largo periodo de tiempo. Sea como sea, este tipo de situaciones suponen la invasión ajena de una propiedad privada y no deberían de ocurrir bajo ningún concepto.

Una vez que superemos el primer cabreo o molestia, lo mejor sería intentar encontrar una solución por las buenas. Por ejemplo, si el garaje tiene un conserje intenta hablar con él para descubrir a quién pertenece el coche y así comunicarte con la persona responsable o dejarle una nota amistosa. De esta manera, podremos llegar a un acuerdo de forma cordial y sin problemas en el camino.

No obstante, si la situación persiste, lo siguiente será informar al presidente de la comunidad o a tu administrador de fincas. En algunas comunidades cuentan con un régimen sancionador para este tipo de percances. Aunque lo más normal es que simplemente con denunciar el hecho en una junta de vecinos o hacer un comunicado oficial el vecino se disuada de volver a hacerlo.

¿Qué pasa cuando agotamos la vía amistosa?

El último recurso, como era de esperar, es optar por la vía judicial por parte de la comunidad o a nuestro título personal.

Lo más recomendable es que contemos con testigos o pruebas, ya que si eres capaz de probar la ocupación ilícita, muchas leyes están de tu parte. Es decir, el juez te dará la razón y la persona que ocupe tu plaza de garaje tendrá que obligatoriamente acatar la decisión judicial. Como inconvenientes nos encontramos que es un proceso lento y burocrático.

Asimismo, debes tener en cuenta que la grúa municipal no tiene derecho a retirar un vehículo dentro de un espacio privado. Por lo que llamar a la policía no será una opción viable.

¿Y si la plaza de garaje es alquilada?

El proceso seguirá siendo el mismo, lo único que en este caso será el arrendador quien deba ponerlo en marcha. Por lo que tu cometido terminará al informar al propietario lo que está sucediendo.

Invasión de una parte de la plaza de garaje

En la Ley de Propiedad Horizontal, dentro del Artículo 3 a) afirma que el derecho de propiedad de una plaza de garaje termina donde acaba su superficie. Por lo que se limita por los propios bordes de rayas pintadas en el pavimento.

Por suerte, la jurisprudencia actual ha afinado todos los posibles escenarios en este ámbito. Para que se considere invasión, debe ser la rueda o carrocería la que supere los límites de nuestra plaza. Si es el espejo retrovisor el que sobresale no se consideraría ilegal.

De nuevo, el proceso para tomar cartas en el asunto es idéntico al descrito anteriormente.

Administración de fincas: la solución para mediar

Si este tipo de sucesos están suponiendo un problema grave entre los vecinos y generando conflictos, un gestor de fincas puede ser la solución.

Él te podrá ayudar con un servicio de mediación para que todo el proceso sea lo más objetivo y fácil posible. Nunca es de buen grado tener problemas internos dentro de la comunidad, por lo que este tipo de añadidos sí son imprescindibles en muchos casos. Asimismo, te podrá dar un asesoramiento legal incluido para que no haya lugar a dudas sobre lo qué debe estar permitido y no.