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Reflexiones de un administrador de fincas en 2025

Hace ya algunos años desde la crisis sanitaria que transformó nuestras vidas y hábitos de consumo en 2020, la llamada crisis del Coronavirus. Hoy en día, mirando hacia atrás intentamos reflexionar sobre si estos cambios que se implantaron han sido positivos para nuestras vidas profesionales y familiares.

Es difícil determinar cómo hubiera sido nuestra vida sin la aparición de este virus, sin los momentos que pasamos confinados y sobre todo sin los cambios que observamos durante este período y el posterior escenario que nos obligó a reinventar nuevos modelos de vida y económicos para adaptarnos al mundo una vez más.

Cómo eran y cómo son las comunidades de propietarios

Durante la crisis de 2020 uno de los puntos claves para contener la extensión del virus fue el aislamiento social, una medida que obligó a reinventar la forma de gestionar las comunidades de propietarios. Los administradores de fincas, nos encontramos en un escenario que necesitaba la toma de medidas urgentes y el aprendizaje continuo para continuar prestando nuestros servicios.

Un nuevo modelo de junta de propietarios

Durante la pandemia, ya se planteaba un nuevo escenario digital para la celebración de juntas de propietarios que terminó convirtiéndose en una realidad.

Una realidad que hizo posible flexibilizar los horarios de las juntas y transformar la profesión del administrador de fincas. Los propietarios demandaban la celebración de juntas online y en horarios que pudieran ser compatibles con su vida profesional.

Una vez más, los administradores de fincas estuvimos a la altura.  ¿Cómo? Muy sencillo, tuvimos que prestar soportes tecnológicos para poder atender esta demanda de juntas online, adaptando nuestros horarios a estas nuevas convocatorias, facilitar medios de pago telemáticos, gestión de firmas a distancia y todo lo necesario para reducir el contacto presencial en la medida de lo posible.

¿Cómo afectó esto a la administración de fincas?

Ahora existe una concepción totalmente distinta a la que manejábamos en 2020, la administración de fincas es un sector 100% online en el que los propietarios contactan entre ellos a través de las aplicaciones de su administración, cuelgan anuncios en tablones virtuales y acuden a la junta desde la comodidad de su casa y en cualquier emplazamiento sin tener que estar presencialmente en espacios reducidos como rellanos o fríos y húmedos garajes colectivos. 

Otro punto importante de esta transformación, ha sido a nivel financiero y de comunicación, una vez implantado y asentado el sistema de pagos online, las cuentas de las comunidades de propietarios gozan de mejor salud, reduciéndose ligeramente la morosidad y los riesgos de trabajar sin factura. 

¿Qué pasó con la cercanía entre administrador de fincas y presidente?

Lejos de lo que pudiera aparentar en un pasado próximo, se vio reforzada de igual manera que las comunicaciones entre familiares lejanos o entre amigos de toda la vida: el online hizo posible prestar un servicio a las comunidades en el que la inmediatez y la disponibilidad fueron señas de identidad. 

Cómo nos afectó esta crisis como sociedad

Como era de esperar nuestro mundo y economía de libre mercado no estaban preparados para este tipo de crisis y sufrimos unos meses muy duros de adaptación, una adaptación que nos hizo ser una sociedad mucho más preparada para compartir el mundo en vez de dominarlo pues el medio ambiente y la sostenibilidad, fueron factores clave de las nuevas políticas de recuperación.

El Coronavirus dio lugar a la creación de instituciones multilaterales para la colaboración entre países y a una percepción económica menos agresiva convirtió el patriotismo en una nueva forma de solidaridad y preocupación por el medio ambiente que impregnó los discursos políticos con temas que anteriormente habían pasado desapercibidos, dejando en segundo plano los mensajes de odio. 

El consumo de productos de proximidad, transporte público menos contaminante y el turismo de cercanía fueron sin lugar a dudas otros de los puntos positivos que trajo consigo aquel virus que nos mantuvo encerrados durante varias semanas aplaudiendo por los balcones y aprendiendo lecciones de humanidad.