Atención telefónica

+34 910 585 585

Atención telefónica: +34 910 585 585

Humedades en casa: tipos y soluciones

Al igual que nosotros envejecemos, el paso del tiempo también afecta a los edificios. Si bien, en las personas el principal signo de este envejecimiento es la arruga, en los edificios son las humedades y las grietas.

Tengo una humedad en mi casa

Si has descubierto que tienes humedades, no te agobies. Lo primero que tienes que valorar es si estas humedades están causadas por algún elemento común o privativo.

Humedades responsabilidad de la comunidad

En el caso de que la humedad nazca de un elemento comunitario, esta será responsabilidad de la comunidad. Lo más usual es ponerse en contacto con el seguro para la reparación (en este momento es muy importante haber contratado la cobertura de daños por agua, ya que, de lo contrario, la reparación saldrá de cada uno de los bolsillos de los propietarios y en algunas ocasiones pueden ser cifras altas)

Humedades responsabilidad privativa

Existe el caso también, de que la humedad venga de algún elemento de nuestro propio piso, como puede ser por ejemplo una reforma mal hecha de baños o cocinas. En este caso, la responsabilidad de reparación es únicamente del propietario.

Generalmente, lo más cómodo es llamar al seguro de hogar y consultar si nos cubre este tipo de avería. En caso de que no se haga cargo de la totalidad, por lo menos solicitar una cata para saber exactamente qué debemos reparar.

Tipos de humedades que podemos encontrar

Humedades por capilaridad

Humedad por capilaridad

Este tipo de humedades aparecen cerca del suelo y se caracterizan por pequeños cristales o desconchones en la pintura. Este tipo de humedades tienen fácil solución, en muchos casos sin obra ya que se puede inyectar directamente un gel antifugas de secado rápido en la pared y suele quedar el problema solucionado.

Humedades por filtraciones

Humedad por filtración

Son las más comunes y se caracterizan por manchas negras que aparecen desde el techo hacia abajo en las paredes. En este caso, la solución pasa por reparar o sellar el origen de la filtración. Generalmente, una fuga en una de las tuberías que atraviesan los muros.

Humedades por condensación

Humedad por condensación

Este tipo de humedades aparecen o bien por un mal aislamiento en la vivienda, o bien por una condensación de la humedad. Tienen aspecto de manchas, hongos, puntos o vapores de agua en los cristales. La solución pasa por mejorar la ventilación de la humedad o su aislamiento en algunos casos. Son más comunes en zonas con alta humedad como los pisos cerca de la costa.

¿Cuándo una humedad es comunitaria o privativa?

Para poder saber cuándo una humedad es comunitaria o privativa podemos fijarnos en la descripción del artículo 3 del código civil que habla de elementos privativos y comunes en las comunidades de propietarios.

Según el origen de la humedad podemos distinguir:

Son elementos privativos: Parqués, suelos y baldosados del piso, Instalaciones de fontanería que solo dan servicio a la vivienda, paredes o muros interiores, partes estructurales de la vivienda.

Son elementos comunes: Fachadas, balcones, ventanas y sus sistemas de cierre, vigas y muros de carga del edificio, cimentaciones y cubiertas, antenas colectivas, canalizaciones comunes (bajantes comunitarias).

La mejor solución para las humedades

No hay mayor tranquilidad que una prevención activa. Sea cual sea el tipo de humedad que tienes en casa siempre será bueno tener un seguro de hogar con cobertura de daños por agua, así como uno comunitario que también los incluya. De esta forma, pase lo que pase, siempre tendremos una solución económica y rápida del problema.

Si no tienes la posibilidad de tener un seguro con coberturas ampliadas en la comunidad, puesto que no es solo decisión de un propietario. Nuestra recomendación es tener un buen seguro del hogar, ya que, en muchos casos, nos puede solucionar parte del problema y solventar estas situaciones tan complicadas.

Tratar a tiempo las humedades es importante, pues con el tiempo pueden suponer daños estructurales tanto en la vivienda propia como en el edificio en cuestión.